Esta bien, a mi me dio pena perderme a Maezel, ese si que mola...
Precisamente al de Lorin Maazel si que fui, y la verdad que sí, estuvo genial; pero el hombre ya ha visto mucho mundo y para un concierto en Valladolid no dio todo lo que podía haber dado (a parte, claro está, de que 78 años no pasan en vano). En cambio en Dudamel había juventud, más ganas, ponía más de su parte. Y las respectivas orquestas lo mismo.
Aun así, ver a una leyenda viva como Maazel dirigiendo la 5ª y la 6ª de Beethoven... no tiene precio.
Saludos.