La noche cubrÃa la ciudad, me dirigÃa raudo hacia mi casa ya que por un fallo de mi reloj se me habÃa echo tarde. En las calles no habÃa ni un alma, lo único que se oÃa eran mis pisadas, era un ruido desesperante. El camino se me hizo eterno hasta que llegué a la catedral, era un lugar muy misterioso y sombrÃo mas si era de noche, mis pisadas seguÃan siendo el único ruido de la zona, hasta que un oscuro aullido las acompañó.
El misterioso ruido provenÃa de detrás de la catedral, supuse que era algún perro, seguà adelante, tras varios metros sentà como alguien me observaba, un escalofrió me recorrió todo el cuerpo cuando vi enfrente de mà unas sombras, trate de ignorarlas, pero al acercarme observé que eran personas, pensé que era gente joven que habÃa salido a celebrar algo o ir a beber, pero al rato me di cuenta de que no eran chavales, parecÃan mas mayores e iban acompañados de unos perros, al acercarme descubrà que no eran perros sino lobos, uno de aquellos misteriosos hombres alzó su brazo hacia mà y todos los lobos salieron corriendo detrás mÃo. Me di la vuelta y empecé a correr lo mas rápido posible, pero mis piernas no daban a mas, note que me estaba frenando y que aquellos lobos me estaban alcanzando. Lo único que me impidió seguir corriendo fue una grieta con la cual me tropecé y caà al suelo, mis ojos vieron lo q seria mi fin los lobos se acercaban rápidamente. Cuando los tuve encima empezaron a morderme y ha clavarme sus afiladas garras, hasta que me desperté de aquella horrible pesadilla. Me levanté sudando, encendà la lucecilla de mi cuarto y noté que me dolÃa el pecho miré que me pasaba y mi sorpresa fue mayúscula cuando vi que tenÃa un arañazo de unas garras de gran tamaño
espero q os guste aunke tenga alguna faltilla
