Armenos
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« : Septiembre 30, 2007, 23:08:52 » |
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He aquà mi última historia. Pensaréis por qué debo relatar únicamente mi muerte, mas no es este hecho lo que deseo. No puedo morir, sólo fenecà una vez y ahora me es imposible. He de pagar mis pecados ayudando a los necesitados, no a los que menos tienen, sino a los que más anhelan. Mi don es leer los corazones. Mi misión es cumplir tus sueños. Nunca estos fueron egoÃstas ni vanos. Bueno, salvo una vez que prefiero no recordar.
Estoy aquà para relataros mi última vivencia y quien mejor que yo mismo para decidir si realmente será la última vez que sepáis de mÃ, ya que quizás, no seamos novicios en nuestra relación sino que ya me conozcáis, pero mi maldición, a veces creo que es lo mejor de mi trabajo, es que no me recordaréis jamás. Nunca sabréis que estuve allà y fui el ramal del destino que os hizo ir por el buen camino.
Es fácil recordar como le conocÃ. La bruma de la noche envolvÃa su hogar. Pocas estrellas relucÃan en el firmamento, ya que tenÃan miedo de mi ser. Él se hallaba cerca de una ventana, vela en mano, su luz iridiscente reflejaba su pálido rostro mientras buscaba la razón de por qué habÃan saltado los plomos.
Yo podrÃa responderle a su duda, ya que cuando uno de nosotros ha elegido su vÃctima la luz tiende a desaparecer. Esa es nuestra señal. Hablo en plural pero realmente creo que soy único, ya que nunca he discernido ni sentido ningún ser que se me asemejara, pero tengo la fe que no solamente yo hago este trabajo, ya que si asà fuera que injusto serÃa nuestro mundo.
Tiendo a hablar en plural debido a que una vez formé parte de él. Una vida oscura, inútil, vivida de pasada, solo, y como suele suceder, una muerte igual de melancólica.
Al final mi hueste habÃa llegado a la caja de los plomos. Unos dedos largos, esbeltos, abrieron el marco que los contenÃan pero su rostro se contrajo en la duda. Estaba todo correcto, y no podÃa ser un apagón general ya que el vecino tenÃa luz. A la vez que cerraba el cuadro, sobrevino un estallido de luz al olvidarse apagar la luz de la habitación, medio cegado pude ver mejor su rostro.
Moreno, pelo corto, barba sin afeitar un par de dÃas, blanquecino de cara, espesas cejas y largas pestañas, pero lo que más me impactó fueron sus ojos. Únicamente transmitÃan tristeza, soledad, dolor. Unos ojos que bien conocÃa, y sabÃa que eran los correctos, pero que siempre habÃa querido olvidar y creÃa haberlo hecho, ya que eran los mÃos cuando vivÃa. SÃ, es fácil deducirlo, soy yo a la vez un ser de tinieblas, cuyo reflejo es imposible de verse, por eso mi amnesia respecto a lo que se desprendÃa de mis retinas, y a la vez vivo.
El destino al fin me permitÃa resarcirme de mi vida, pero el problema que no recordaba que tenÃa que arreglar. Supe que quien se metÃa en cama era yo, ya que me lo decÃa el corazón, uno que ya no latÃa, pero que todavÃa podÃa sentir. Pena, alegrÃa, tristeza, ira, siempre igual, aún cuando cumplÃa mis propósitos y conseguÃa ayudar de la mejor forma que era capaz a las demás persona no podÃa ser capaz de sentir felicidad, amor.
Quizás ésta era mi misión, saber lo que es ser feliz, lo que es amar, para poder seguir con mi penitencia conociendo esos sentimientos y poder medrar en la oscuridad sin ya necesidad de nada más. Su aura me decÃa que ya se encontraba durmiendo, pero sus sueños no eran plácidos, reminiscencias de su pasado, el mÃo, se dibujaban en su mente y se introducÃan en mi ser. Destellos de un futuro que pudo y que no serÃa, de un presente sin luz, de un futuro oscuro.
Si supiéramos leer los sueños sabrÃamos como enmendar nuestros errores pero ese don se perdió en los albores de la humanidad, cuando se avanzaba debido a la sabidurÃa extraÃda de este estado onÃrico al cual llamamos sueño. Hoy, los hombres se encuentran estancados en falsas creencias y no crecen, sino que permanecen igual generación a generación.
Decidà permitirme un capricho por esta noche. Hoy podrÃa descansar sin sueños, ya que mañana le esperarÃa un arduo dÃa de trabajo. SÃ, nuevos recuerdos venÃan a mi mente, pero aún no eran comprensibles y como no necesitaba dormir, me entretendré intentando hilvanar todos estos pensamientos para la consecución de mi objetivo, ser aquello que no fui, pero que debà ser.
P.d. Espero que les guste, la dejo aquà por si algún dÃa tengo ganas de continuarla, y aparte como copia de seguridad jejeje. Saludos.
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