Concierto fin de curso 2007-2008, celebrado el 28 de Mayo en la Sala de Cámara del Centro Cultural Miguel Delibes (Valladolid), a cargo de la Banda Sinfónica del Conservatorio Profesional de Música de Valladolid, ante más de medio millar de espectadores (aforo completo).
In crescendoLos alumnos del Conservatorio de Valladolid llenaron la sala de cámara con el concierto que puso el colofón al curso académico
29.05.08 - V. M. NIÑO
Colocó las partituras en el atril, sacó la batuta, se retiró el flequillo y cuando concitó la mirada del centenar de músicos, les dijo: «A disfrutar». Y la banda hizo lo propio. DirigÃa Diego Cebrián, interpretaba la Banda Sinfónica del Conservatorio de Valladolid. Cerraban con el brillo de sus metales la tarde e hicieron disfrutar al respetable. Un público entregado, por otra parte. Es lo bueno de ser estudiante, que se tiene el crédito intacto, al menos en la familia.
A la variopinta banda la precedió la sección aristócrata, la cuerda. La Sala de Cámara recibÃa a la Orquesta de 1º y 2º. Entre los benjamines, algunos lazos en el pelo, algunos pendientes largos, algún náutico desatado, los primeros tacones. Aluvión de violines entre los 41 integrantes de la agrupación que se atrevió con los minuetos de amor adulto que Bach dedicó a su segunda esposa, Ana Magdalena. Jesús GarcÃa Amo, el maestro, los dirigÃa con las manos y con la boca en su empeño por compactar el sonido. Hacer de la suma de cuarenta intérpretes una misma lectura de las partituras del alemán, de Townsend y de Tchaikovski después. Unisonar y cruzar la frontera del ruido a la música. A algún arco se le escapa un maullido. La pieza de Townsend -'String on tour'- sonó alegre y mejoró la comunicación entre violines y chelos. Los jóvenes intérpretes sólo osan ocupar un ángulo del asiento, están buscando su sitio tanto como su sonido. El 'Humoresque', de Tchaikovski, saca la gracia de los músicos al punteado. Y se entrenan en el arte del saludo, cuando suenan los primeros aplausos.
Lección de convivencia
Hacen su aparición los integrantes de la Orquesta de Cuerda de 3º y 4º. Se elevan los tacones, de impone el negro, se ajustan las ropas, ya hay concertina. Su directora es Ana Androic-Haliti. Se atreven con la 'Suite n. 5 en Sol menor', del de Leipzig. La experiencia les hace más gregarios y atentos a una directora que sostiene el tiempo con su Ãndice y su pulgar. Son músicos que ya han conquistado la silla que ocupan, que reservan las energÃas del brazo para cuando las notas se agolpan en el pentagrama, que supeditan su potencia a los requerimientos de la partitura.
Y cuando ya se intuÃa el 'silencio después de Bach', prorrumpió el desfile del centenar de músicos de la Banda del Conservatorio. Toda una lección de convivencia de edades, instrumentos y tonalidades señoreadas por los clarinetes. Diego Cebrián hizo disfrutar a intérpretes y audiencia con una curiosa selección de piezas que incluyó flamenco, música española y bandas sonoras. La Sala de Cámara se les quedó pequeña.
http://www.nortecastilla.es/20080529/cultura/crescendo-20080529.html 
Pacis Valley - B.Hammeouts (Música descriptiva)
Mar i Bel - F. Ferran (Malagueña)
Piratas del Caribe - Klaus Dadelt (Banda sonora)
PalindromÃa flamenca - Antonio Ruda
Un saludo.