kite
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El verdadero amor es el umbral acia el dolor
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« Respuesta #2 : Agosto 07, 2008, 12:28:35 » |
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vale aqui os dejo el prologo un poco remodelado
espero que os guste
La noche se ceñía sobre una la fortaleza Golem, levantada hacia siglos por orden del rey Timeo, su labor era mantener a salvo el reino del posible invasor, el rey de theswar del reino del aire. Me encontraba en el gran salón sentado junto a varios miembros de la guardia y los demás magos que allí nos encontrábamos, era una habitación inmensa, con una enorme mesa rectangular en medio y apoyadas en las pareces decenas de panoplias, mientas yacía adormilado entre aquellas personas escuche algo que llamo mi interés.- he oído que el reino del aire quiere conquistarnos- dijo uno de los guardias mas jóvenes,- tonterías- dijo el mago que se encontraba a mi lado. De repente una mano toco mi hombro, me sobresalte y rápidamente me gire para ver quien era, se trataba de Circe, la mujer que me había traído a la fortaleza,- vete ha descansar, mañana te estera el gran día-. Sin decir nada me levante de mi asiento y puse rumbo hacia los dormitorios, antes de abandonar la sala pude oír algo,- pediré refuerzos a Toukoma por si estallase la guerra-. Recorrí el pasillo que daba a los dormitorios iluminado por la tenue luz de la vela que sostenía en mi mamo izquierda, en pocos minutos me encontraba frente a la puerta de la habitación, agarre el picaporte, lo gire lentamente y empujé con cuidado para no hacer ruido. La estancia estaba oscura, avancé poco a poco para no tropezar con nada, cuando encontré una cama donde no dormía nadie decidí echarme, deje la vela sobre una mesilla construida a partir de un tronco, me senté en la cama, estaba echa de madera y paja, esta ultima estaba envuelta en tela, me eché e intente dormirme, pero era imposible, al cabo de unos minutos por fin pude dormirme. un fuerte ruido me despertó, me incorporé bruscamente, estaba envuelto en sudor, bajé de la cama, la habitación se encontraba aun más envuelta por la oscuridad, intente no tropezarme ya que no llevaba ninguna vela, cuando conseguí salir hacia el pasillo volví a oír un fuerte golpe, raudo me dirigí hacia el gran salón. Al abrir las enormes puertas de la sala me sorprendí cuando vi al comandante de la fortaleza ablando con Circe, lentamente fui donde ellos dos estaban, Circe se acercó a mi, me cogió de los hombros- corre Evan aquí corres peligro-, acto seguido empezó a sonar la alarma. La guerra había comenzado
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